NOTICIAS: COMUNICADO A LA CAMARA DE DIPUTADOS SOBRE LAS CARRERAS DE AREA DE LA SALUD DICATADAS EN CFTs E IPs

Hace un tiempo atrás he ido observando, a través de foros en internet, un debate sobre la formación de alumnos que están estudiando en Institutos profesionales (entiéndase CFTs, IPs) del país carreras afines con el área de la Salud. Este debate tiene que ver con la calidad de su malla curricular, horas impartidas, horas de prácticas profesionales , calidad y formación docente, etc…, debate que se ha dado antiguamente a nivel de Universidades Publicas v/s Privadas, y esta vez, entre Universidades v/s Institutos profesionales.
Este último (Universidades v/s Institutos profesionales), ha sido llevado a la cámara de diputados, puesto que son múltiples los factores y puntos de vista que ponen a las Universidades como entes que deben gozar de la exclusividad (y según lo acordado gozarán de exclusividad) para otorgar dichos títulos profesionales. Para corroborar lo anterior cito lo siguiente:

1. Reestablecer las competencias y obligaciones de formación de los Institutos profesionales. “Es absolutamente necesario restablecer la fe pública en las Instituciones de Educación Superior (las que no pueden emprender carreras de la salud desconociendo la pertinencia e idoneidad del producto de sus procesos académicos, esto sin hacerse cargo de los egresados y su futuro, esperando que los regule el mercado únicamente y desvinculándose de la responsabilidad que les cabe en la otorgación de títulos que no garantizan el desarrollo personal ni inserción laboral).”
2. El sistema de acreditación por si solo no basta como regulador.“Los procesos de acreditación deben comprenderse como la estrategia que permite al Estado la aplicación de mecanismos que aseguren que los formadores, en un modelo mixto público-privado de Educación Superior, cumplan con los requerimientos mínimos que la Ley de Acreditación para el Aseguramiento de la Calidad establece para realizar su labor”.
3. Los Institutos profesionales se desligan de la labor posterior del egresado de una carrera de la salud impidiendo su perfeccionamiento y segregándolo frente a sus pares y futuro profesional. “Las disciplinas de la salud requieren una formación que les asegure un currículo y raciocinio apto para tomar las mejores decisiones, una formación cuya cultura tienda a la constante actualización de su disciplina y que requiere investigar e incorporar las nuevas evidencias que surjan sobre el más eficiente manejo de los problemas de salud y las nuevas tecnologías, además que tengan la capacidad instalada de perfeccionamiento, especialización y post grado que le permitan incorporar los avances científicos que mejoren los beneficios de su intervención profesional sobre los individuos y poblaciones. Este tipo de formación en Chile es exclusivo de las universidades otorgar, pues son las únicas instituciones que deben realizar investigación y pueden otorgar licenciaturas, además de dictar Magísteres y Doctorados.”
“Cuando existen quienes defienden que únicamente mercado debe regular el futuro de los alumnos de los IPs, en realidad están aprobando que en Chile se legitimen dos sistemas de Educación Superior, un sistema de educación optima para aquellos que por sus recursos pueden acceder a ella y, otro, que forme profesionales de segunda y con menor valor académico para los sectores más pobres de nuestro País. El último sistema tendría su nicho natural en IPs y les ofrecería un título que no es reconocido mundialmente y que solo representa frustración y pobreza en un sistema donde existe hoy una sobre oferta de profesionales universitarios. Todo parece indicar que están dispuestos como sociedad a destruir la movilidad social de los más pobres relegándoles a acceder a trabajos peor remunerados y sin la posibilidad de perfeccionamiento de post grado.”
4. Los IPs se han desvinculado de su labor de formación de carreras intermedias, y se han autofacultado para impartir carreras del area de la slaud, sin medir su calidad de educación. “El MINEDUC se equivoca cuando cree que mantener la situación actual sin cambios, favorecerá la formación de técnicos y la movilidad social. Todo lo contrario, el status quo de la LOCE y su efecto al respecto, en más de 25 años de ejecución, solo han validado una realidad que indica que sin una clara regulación divisoria de esos niveles de formación, las carreras universitarias tienen la mejor percepción pública, mientras que las carreras técnicas se han desvalorizado. La más contundente prueba de ello es que los propios IPs desean hoy dictar carreras que históricamente solo se han dictado en universidades, abandonando el rol para el cual fueron creados, el emprendimiento en la formación de técnicos y profesionales intermedios.”
5. Chile debe implementar leyes que diferencien y definan la formación técnica de la formación Universitaria, según las facultades económicas y aptitudes de quienes acceden a ella. “El mejor motor para dinamizar el mercado de la educación técnica en Chile y potenciar el rol de los CFTs e IPs, es precisamente establecer estas definiciones al igual como sucede en los Países desarrollados. Esto porque los Países del primer mundo comprendieron la necesidad de diferenciar con claridad la importancia para la economía de los distintos niveles de formación técnica y profesional e impulsaron separadamente la valoración societal de las funciones de las entidades responsables de esos niveles de formación y capacitación, estableciendo un nicho que les es propio y que deben desarrollar”.
6. Estudios de la OMS han comprobado que donde la calidad profesional es deficiente, ha aumentado la mortalidad y la inseguridad en atención hospitalaria. “La OMS a partir de estas investigaciones ha promovido una política mundial en el sentido que los Países creen sistemas de seguimiento de la seguridad de atención en salud. Su más importante recomendación es la creación de instancias de calificación del capital humano del sector. Chile no puede emprender acciones en el sentido contrario nivelando hacia abajo lo que ha sido su capital humano histórico en salud.”

Finalmente, queda mencionar que las carreras de Fonoaudiología, Kinesiología, Obstetricia y Puericultura, Enfermería, Nutrición y Dietética, Tecnología Médica y Terapia Ocupacional, son carreras que a partir de esta iniciativa en el futuro no podrán ser impartidas en Institutos profesionales y que se debe crear conciencia en quienes forman estas carreras con un fin de lucro y que no tienen conciencia de que quienes ingresan a dichos Institutos confían plenamente que serán tratados con igualdad y gozarán de los mismos beneficios al finalizar sus estudios, lo cual según lo expuesto anteriormente es francamente refutable…

Carta a la cámara de diputados