Historia social: cosas que otros llevan alrededor del cuerpo

A Erik le encantan las cosas que se pueden llevar alrededor del cuerpo: collares, pulseras, medallas, cinturones, pañuelos, arneses… Le gustan tanto, que a veces no podía controlar el impulso de lanzarse y coger las cosas que otras personas llevan alrededor de su cuerpo.

Este impulso ocasionó en ocasiones problemas, pues les quitaba por las bravas cosas a otros pequeños o en ese intento las rompía. Yo misma tuve que prescindir de llevar collares y hasta me tuve que quitar la alianza. Y Erik tan chulo con su collar de ámbar y el brazo repleto de pulseritas de goma (gracias, Unax, por haber sido tan generoso con él en Vitoria)

Llevamos ya tiempo trabajando esta conducta inadecuada. Afortunadamente, hoy en día, ha aprendido a controlarse: le siguen gustando las cosas alrededor del cuerpo, tanto si las lleva él, como si son de otras personas, pero ya no las arranca.

Escribí una historia social con actividades –que veremos a continuación-. También le preparé varias camisetas de ropa interior con cintas cosidas que se podía ajustar al cuerpo él mismo. Además de darle seguridad, evitamos con ello que se “atara” con fulares o que en la clase de gimnasia fuera corriendo a ajustarse cuerdas colgantes, entre otras cosas. Ahora ya tampoco le hacen falta esas camisetas.


Es curioso, pero Erik dice que “mi mejor momento en la vida es” cuando trepa con arneses por paredes o cuando salta en trampolines gigantes ajustado con arneses también. Incluso durante un tiempo nos comentaba que “cuando vuelva a nacer, quiero ser un caballo”; ahora ha cambiado de idea, y quiere ser uno de esos gansos salvajes que pueden sobrevolar el Everest “porque vuelan a más de 8.000 metros de altura”. Eso sí, conmigo siempre de mamá, jajaa, ya me veo poniendo huevitos.



Bueno, no me extiendo más y comparto la historias social y las actividades que hemos realizado. Normalmente, una historia social se escribe en primera persona, pero las preparo en segunda persona porque soy yo quien se las lee a Erik. Puede que la idea os venga bien para trabajar otros impulsos de vuestros pequeños. En mi caso, por ejemplo, me basé en una historia social que leí en un libro sobre un chico fascinadisimo por las chupas de cuero, quien también se lanzaba a por ellas.

Claves:
- le damos información de la situación
- dirigimos sus actos hacia lo que queremos que aprenda
- le explicamos que ocurre si no hace lo correcto
- le hacemos una recopilación de lo que debe evitar
- le animamos a que lo va a conseguir
- terminamos con las consecuencias positivas por haberlo logrado

Lógicamente no es el resultado de un día, y hay que trabajarlo y repasarlo con el niño durante varios días seguidos. A la par, se pueden representar situaciones con figuritas de Lego.

Como a partir de ahora subiré al blog diferentes historias sociales, os dejó la ponencia de Aurora Garrigós “Aprendo a hacer historias sociales”. Recomiendo encarecidamente su libro “Pictogramas y pautas desarrolladas para síndrome de Asperger”. Lo ha publicado la editorial Psylicom y los podéis adquirir en este enlace. Me parece un libro buenísimo, y muchos materiales me sirven ya tal cual para seguir trabajando con Erik o me aportan ideas para adaptarlos. Ojalá que a vosotros tambien os venga bien.

Aprendo a Hacer Historias Sociales